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Tras la salida de Maduro, analistas advierten que Estados Unidos podría poner su foco en Cuba

PorPamela Vargas

Ene 14, 2026

Los recientes acontecimientos políticos en Venezuela, marcados por la salida de Nicolás Maduro del poder, han generado un reordenamiento del escenario geopolítico en América Latina, abriendo interrogantes sobre el futuro de otros países aliados al chavismo, especialmente Cuba.

De acuerdo con analistas internacionales, una vez controlado el flujo de petróleo venezolano, Estados Unidos habría comenzado a mirar a La Habana como su próximo objetivo estratégico en la región. Así lo plantea el académico Marcelo Pérez, quien sostiene que el debilitamiento del eje Caracas–La Habana impacta directamente en la estabilidad económica cubana.

Durante décadas, Cuba dependió del suministro de crudo venezolano, entregado a cambio de cooperación política y servicios de inteligencia. La eventual interrupción definitiva de este apoyo energético podría provocar un deterioro significativo en las condiciones de vida en la isla, afectando áreas sensibles como el transporte, la generación eléctrica y el abastecimiento básico.

No obstante, los expertos advierten que un colapso inmediato del régimen cubano es poco probable. A diferencia del caso venezolano, Cuba cuenta con una estructura de control interno consolidada, una larga experiencia enfrentando el bloqueo estadounidense y servicios de inteligencia considerados entre los más eficaces de la región.

En este escenario, analistas descartan una intervención directa o un quiebre interno rápido, señalando que cualquier intento de presión sobre La Habana sería un proceso lento y de alta complejidad política y diplomática.

El desarrollo de esta nueva tensión dependerá en gran medida del respaldo que Rusia, China e Irán estén dispuestos a mantener hacia Cuba, potencias que consideran a la isla un enclave estratégico en el continente americano y que podrían jugar un rol clave en el equilibrio de fuerzas en la región.

Mientras tanto, el panorama latinoamericano entra en una etapa de incertidumbre y reconfiguración, donde los efectos del cambio en Venezuela podrían extenderse mucho más allá de sus fronteras.