El ministro de Vivienda, Iván Poduje, confirmó que el Gobierno revertirá el proceso de expropiación de Colonia Dignidad, medida que ha generado debate por tratarse de un sitio vinculado a graves violaciones a los derechos humanos.
La decisión implica dejar sin efecto el decreto que daba inicio al plan, el cual buscaba avanzar en la recuperación del lugar, reconocido como escenario de torturas, abusos y otros crímenes durante la dictadura militar.
Desde el Ejecutivo, se argumentó que la medida responde a la falta de recursos y a la necesidad de priorizar otras áreas, como la reconstrucción en la Región del Biobío.
Sin embargo, el anuncio ha generado preocupación en distintos sectores, considerando el valor histórico y simbólico del sitio, así como los esfuerzos por preservar espacios de memoria y justicia.
La expropiación de Colonia Dignidad había sido impulsada durante la administración del expresidente Gabriel Boric, en el marco de políticas orientadas a la reparación y reconocimiento de las víctimas.
El giro en la decisión instala un nuevo debate sobre las prioridades del Estado y el rol que deben cumplir estos espacios en la construcción de memoria histórica en el país.