Un bloque transversal de municipalidades sostuvo una reunión clave con la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo, donde reafirmaron su disposición a ser la primera línea de apoyo para las familias frente al alza de los combustibles.
En simple, los alcaldes pusieron sobre la mesa que pueden ayudar a que los beneficios lleguen rápido a la gente, utilizando su red territorial y cercanía con los vecinos. Sin embargo, también alertaron que esta situación está golpeando con fuerza las finanzas de los municipios.
Durante el encuentro, se plantearon dos preocupaciones principales:
Por un lado, la logística de las ayudas. Los jefes comunales ofrecieron su infraestructura y equipos para distribuir apoyos destinados a mitigar el impacto del alza en bencinas y parafina.
Pero, por otro, advirtieron un problema de fondo: el aumento en los costos de energía también afecta directamente a los municipios. Servicios como aseo, transporte y seguridad se encarecen, lo que pone presión sobre sus presupuestos.
Por eso, solicitaron al Gobierno ajustar las transferencias de recursos y crear una mesa de trabajo permanente que incluya a las distintas asociaciones municipales del país.
El mensaje fue claro: los municipios están disponibles para ayudar, pero necesitan respaldo para poder responder a la demanda en un escenario donde el costo de la vida sigue subiendo.