Durante los últimos días, alcaldes de distintas comunas del país habían manifestado su preocupación y exigido mayor claridad sobre el subsidio al gas anunciado por el Gobierno, en medio del fuerte aumento en el precio de los combustibles.
La incertidumbre apuntaba principalmente a cómo se entregaría el beneficio y qué rol tendrían las municipalidades en su distribución.
Frente a este escenario, el ministro del Interior, Rodrigo Alvarado, salió a aclarar el mecanismo en una entrevista, confirmando que no se realizará entrega de balones de gas a través de los municipios, como se había interpretado inicialmente.
En cambio, el Ejecutivo optó por un sistema más directo: el subsidio se entregará como un aporte en dinero, que será depositado en una tarjeta electrónica a nombre de los beneficiarios.
Según explicó la autoridad, esta modalidad busca agilizar el proceso y evitar complicaciones logísticas, permitiendo que la ayuda llegue de manera más rápida a las familias.
Respecto a los plazos, también hubo precisiones. El ministro indicó que el beneficio comenzará a implementarse desde junio, apuntando a los meses más fríos del invierno, que es cuando aumenta el gasto en calefacción.
“Cuando se anunció, se dijo muy claramente que esto era para los meses más crudos de invierno (…) a veces la ansiedad lleva a adelantarse en los juicios”, señaló, en respuesta a las críticas por la demora en la entrega.
Cabe recordar que este subsidio fue anunciado el pasado 1 de abril como una medida para aliviar el bolsillo del 80% más vulnerable de la población, especialmente tras el alza sostenida en los precios de las bencinas y otros combustibles.
En simple, el beneficio sigue en pie, pero cambia su forma: no habrá entrega de gas, sino un apoyo económico directo que comenzará a llegar en invierno.