El diputado Jaime Araya denunció haber recibido amenazas de muerte, insultos y mensajes de odio en medio del debate político por la reforma que actualmente se discute en el Congreso.
Según explicó el parlamentario a través de redes sociales, las intimidaciones incluso provendrían desde números telefónicos extranjeros, situación que generó preocupación por el nivel de violencia que ha alcanzado la discusión pública en torno al proyecto.
Pese a ello, Araya aseguró que las amenazas no modificarán su postura y afirmó que continuará defendiendo lo que considera correcto para el país.
El diputado sostuvo que presentar indicaciones, debatir reformas y analizar proyectos que comprometen recursos estatales “por décadas” forma parte del trabajo legislativo y de las responsabilidades propias del Congreso.
Además, enfatizó que seguirá defendiendo a la clase media, las pymes, las regiones y la seguridad, marcando distancia con algunos puntos de la iniciativa actualmente en discusión.
En esa línea, criticó el proyecto señalando que, a su juicio, “solo parece beneficiar a los más ricos del país”, instalando nuevamente el debate sobre el impacto social y económico de la reforma.
Finalmente, Jaime Araya hizo un llamado a mantener las diferencias políticas dentro de los márgenes del respeto y la democracia, señalando que los desacuerdos deben enfrentarse “con argumentos y no con violencia ni intimidación”.
El caso vuelve a abrir la discusión sobre el aumento de agresiones y amenazas hacia autoridades y figuras públicas en medio de un clima político cada vez más polarizado en Chile.