• Viernes, 22 de Mayo de 2026 6:24 pm

Chile atrae millonarias inversiones verdes y se consolida como actor clave para el futuro ambiental

PorPamela Vargas

May 22, 2026

Chile comienza a posicionarse como uno de los territorios estratégicos para el futuro ambiental del planeta gracias a sus reservas de agua dulce, capacidad de captura de carbono y creciente liderazgo en energías renovables, factores que han despertado el interés de inversionistas internacionales.

En los últimos años, capitales provenientes de Estados Unidos, Alemania y China, junto a oficinas de inversión nacionales, han comenzado a adquirir extensas áreas en el sur del país con foco en preservación ambiental, conservación de ecosistemas y valorización de activos verdes.

Especialistas explican que el interés internacional responde a que Chile posee condiciones naturales privilegiadas para enfrentar desafíos ligados al cambio climático, la transición energética y la protección de recursos estratégicos como agua, bosques y biodiversidad.

Uno de los proyectos que concentra mayor atención es HIF Global con su planta HIF Haru Oni ubicada en Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, considerada actualmente la única instalación operativa a nivel mundial dedicada a producir hidrógeno verde y combustibles sintéticos utilizando energía eólica y agua.

Expertos destacan además que la estabilidad institucional y la certeza jurídica del país han sido elementos clave para atraer este tipo de inversiones, especialmente mediante herramientas como el Derecho Real de Conservación (DRC), mecanismo legal que permite proteger terrenos privados a largo plazo, incluso si cambian de propietario.

Desde Genau Green señalaron que uno de los grandes desafíos hacia el futuro será avanzar en la “democratización de la conservación”, creando mecanismos de inversión más accesibles para que ciudadanos comunes también puedan participar y beneficiarse de proyectos ligados a protección ambiental y desarrollo sustentable.

La tendencia refleja además cómo la conservación ambiental comienza a consolidarse no solo como una necesidad ecológica, sino también como una oportunidad económica y estratégica de largo plazo para Chile.