El mate dejó hace tiempo de ser una bebida asociada exclusivamente a Argentina y hoy se consolida como una de las infusiones que más crece entre los consumidores chilenos, especialmente durante los meses de invierno.
De acuerdo con cifras del sector, Chile se ha convertido en uno de los mercados donde más aumenta el consumo de yerba mate fuera de Argentina, impulsado por el interés de nuevas generaciones y por la búsqueda de alternativas al café y al té.
Según datos entregados por la marca argentina CBSé, hace una década el consumo per cápita en Chile alcanzaba apenas 0,1 kilos de yerba mate al año, mientras que actualmente llega a 0,3 kilos por persona, reflejando un crecimiento sostenido y una mayor incorporación de esta tradicional infusión a la rutina diaria de los chilenos.
El aumento del consumo se hace especialmente evidente durante el invierno, cuando las bajas temperaturas impulsan la preferencia por bebidas calientes. A ello se suma el interés por las propiedades atribuidas al mate, como su aporte de energía, antioxidantes y vitaminas, además de su capacidad para favorecer la concentración y acompañar largas jornadas de estudio o trabajo.
El fenómeno también ha transformado el mercado nacional. Hoy existe una amplia oferta de yerbas tradicionales y saborizadas, además de termos, mates y bombillas, productos que se encuentran cada vez con mayor facilidad en supermercados, tiendas especializadas y plataformas de comercio electrónico.
Aunque el mate tiene una larga historia en Chile y fue una de las bebidas calientes más consumidas antes de la expansión del té durante el siglo XIX, en los últimos años ha experimentado un importante renacer, especialmente entre los jóvenes y quienes buscan incorporar nuevos hábitos de consumo.
Con la llegada del invierno, todo indica que esta tradicional infusión seguirá ganando adeptos, consolidándose como una de las bebidas calientes favoritas de los chilenos.