Las bajas temperaturas, la humedad y la falta de ventilación pueden convertirse en el escenario perfecto para que los hongos aparezcan y se multipliquen rápidamente dentro de las viviendas, especialmente durante los meses de invierno.
La situación volvió a generar preocupación luego de que se viralizaran imágenes de un inmueble en Concepción que presentaba una importante presencia de hongos en distintos sectores.
El decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Patricio Manzárraga, explicó que estos microorganismos forman parte del ambiente cotidiano y que, en personas sanas, generalmente no provocan cuadros graves.
Sin embargo, la situación cambia en determinados grupos de mayor riesgo. Personas inmunodeprimidas, adultos mayores, recién nacidos prematuros y pacientes con enfermedades crónicas pueden ser más susceptibles a desarrollar infecciones asociadas a la exposición prolongada a estos microorganismos.
Entre las posibles complicaciones se encuentran problemas respiratorios, infecciones en el oído externo y algunas afecciones de los senos paranasales, como la sinusitis fúngica. Entre los hongos ambientales que pueden generar problemas se encuentran especies del género Aspergillus.
¿Cómo prevenir la aparición de hongos?
Los especialistas recomiendan adoptar medidas sencillas, pero constantes:
- Ventilar diariamente las habitaciones y espacios cerrados.
- Favorecer el ingreso de luz natural.
- Reducir filtraciones y otros focos de humedad.
- Evitar mantener espacios permanentemente cerrados.
- Utilizar pinturas antihongos en muros cuando sea necesario.
- Limpiar oportunamente las zonas donde aparezcan manchas de humedad o moho.
En el caso de personas pertenecientes a grupos de riesgo, se recomienda consultar con un profesional de la salud si aparecen síntomas respiratorios persistentes u otras molestias que puedan estar relacionadas con una exposición prolongada.
La presencia de hongos en una vivienda no siempre significa que exista un problema grave de salud, pero sí es una señal de que hay humedad y falta de ventilación que deben ser abordadas antes de que el problema aumente.