Un preocupante panorama revela la Evaluación de Competencias de la Población Adulta de la OCDE: el 53% de los adultos en Chile, entre 16 y 65 años, presenta un nivel 1 o inferior en comprensión lectora, cifra que duplica el promedio registrado entre los países que integran el organismo, que alcanza el 26%.
El resultado ha generado preocupación entre académicos y profesionales de la educación, quienes advierten que las dificultades de comprensión lectora no se limitan al ámbito escolar, sino que pueden tener consecuencias directas en distintos aspectos de la vida cotidiana.
Entre ellos se encuentran la empleabilidad, la autonomía para ejercer derechos y la capacidad de comprender contratos, documentos e información financiera, competencias fundamentales para desenvolverse de manera independiente en la sociedad.
Dificultad para interpretar y analizar información
La magíster en Lingüística de la USACH, Guillermina Guzmán, y el periodista y académico Rodrigo Durán señalaron que el problema no radica únicamente en la capacidad de leer un texto, sino también en la dificultad para realizar inferencias, evaluar la confiabilidad de las fuentes y construir un significado crítico a partir de lo leído.
A juicio de los especialistas, este escenario también se ve complejizado por las nuevas formas de consumo de información, particularmente en los entornos digitales, donde predominan contenidos breves y fragmentados.
Una competencia clave para la democracia
Los expertos coinciden en que fortalecer la comprensión lectora constituye un desafío que debe ser abordado de manera transversal dentro del sistema educativo y no solamente como una responsabilidad de la asignatura de Lenguaje.
La capacidad de comprender y analizar información resulta especialmente relevante para la toma de decisiones informadas y el ejercicio de una ciudadanía activa, por lo que mejorar estas competencias también representa un desafío para el fortalecimiento de la democracia.
El diagnóstico plantea así la necesidad de reforzar las estrategias de lectura comprensiva tanto en las etapas escolares como en la formación de adultos, considerando el impacto que esta habilidad tiene en el ámbito laboral, social y ciudadano.