Una nueva encuesta sobre el consumo de alcohol durante Fiestas Patrias reveló preocupantes percepciones respecto de la conducción bajo los efectos de estas bebidas y el acceso de menores de edad al alcohol.
La quinta edición de la Radiografía del Consumo de Alcohol en Fiestas Patrias, elaborada por CADEM y la Asociación Pro Consumo Responsable de Bebidas Espirituosas (Aprocor), mostró que un 68% de las personas considera que el principal temor de quienes conducen bajo los efectos del alcohol es ser fiscalizados por Carabineros.
En contraste, solo un 15% de los encuestados cree que la principal preocupación de estos conductores es provocar un accidente fatal o causar daños físicos a otras personas.
El informe fue presentado durante una actividad preventiva encabezada por el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, junto a representantes de SENDA y de la Municipalidad de Providencia.
Persisten conductas de riesgo
El estudio también evidenció que un 21% de los consultados considera socialmente aceptable conducir después de consumir alcohol durante las celebraciones de Fiestas Patrias.
Entre las justificaciones que todavía persisten aparecen argumentos como realizar trayectos cortos o confiar en una supuesta experiencia al volante. Sin embargo, las autoridades han reiterado que ninguna de estas circunstancias elimina los riesgos asociados a la conducción bajo los efectos del alcohol.
Preocupación por el consumo en menores
Otro de los aspectos destacados por la encuesta es el acceso de niños, niñas y adolescentes a bebidas alcohólicas. Un 87% de los encuestados considera que para los menores de edad es fácil acceder a alcohol.
A la vez, un 55% está de acuerdo con ofrecer a los menores alternativas sin alcohol de tragos tradicionales, como una manera de incorporarlos a las celebraciones familiares sin exponerlos al consumo de bebidas alcohólicas.
Los resultados refuerzan el llamado de las autoridades y organismos preventivos a celebrar estas Fiestas Patrias de manera responsable, evitando la conducción después de consumir alcohol y promoviendo espacios de celebración seguros, especialmente para niños, niñas y adolescentes.