Las precipitaciones de las últimas semanas han favorecido el crecimiento de esta especie silvestre, que puede alcanzar hasta tres metros de altura y cuya ingesta puede provocar intoxicaciones graves e incluso la muerte.
Las lluvias registradas durante las últimas semanas han favorecido la proliferación de la cicuta, una planta silvestre altamente tóxica que representa un riesgo para las personas y los animales, especialmente en sectores rurales y espacios donde crece de manera espontánea.
Esta especie se caracteriza por tener un tallo delgado, flores blancas y hojas divididas. Puede alcanzar hasta tres metros de altura y suele desarrollarse en parcelas, terrenos baldíos, canales de regadío y orillas de caminos.
La cicuta está presente en distintas zonas del país, desde la Región de Coquimbo hasta Los Lagos, por lo que su identificación y manipulación requieren especial precaución.
Una planta que puede ser mortal
El principal peligro de esta especie está en la presencia de coniína, una sustancia tóxica que afecta el sistema nervioso y muscular. Su consumo puede provocar una intoxicación grave y, en casos severos, causar la muerte.
Por esta razón, se recomienda evitar el contacto innecesario con la planta y, especialmente, no consumirla ni utilizarla para preparar infusiones o remedios caseros.
También es importante mantener a niños y mascotas alejados de los lugares donde pueda crecer, y no intentar retirarla sin contar con la identificación y orientación adecuadas.
¿Qué hacer ante una posible intoxicación?
Si una persona o un animal ingiere accidentalmente una parte de esta planta, se debe buscar atención médica o veterinaria de inmediato. No se recomienda provocar el vómito ni administrar remedios caseros.
La proliferación de especies silvestres después de períodos de lluvia hace necesario mantener la precaución al recorrer terrenos rurales, caminos y espacios con vegetación, evitando recolectar plantas que no hayan sido identificadas con certeza.