Fue en diciembre de 2024 cuando la comisión de Salud del Senado reabrió la discusión del proyecto de ley que regula la eutanasia y los cuidados paliativos, una iniciativa que había estado detenida por casi tres años.
El proyecto, actualmente en su segundo trámite legislativo, establece que pacientes con enfermedades terminales, incurables o que provoquen sufrimiento intolerable, puedan solicitar asistencia médica para acelerar su muerte, en lo que se define como una vía hacia una “muerte digna”.
La propuesta cuenta con un amplio respaldo ciudadano. Según la encuesta Cadem de mayo de 2025, un 76 % de los consultados se manifestó a favor de la eutanasia, lo que refuerza la presión social para que el Congreso avance en la tramitación.
En junio pasado, el Gobierno ingresó nuevas indicaciones para reimpulsar el debate. Entre ellas, se otorgó urgencia al proyecto, una facultad presidencial que ya ha sido renovada en múltiples ocasiones desde el año pasado.
Este martes, la comisión de Salud del Senado retomó formalmente la discusión. Sus integrantes acordaron continuar con una ronda de exposiciones los días 1, 2 y 3 de septiembre, y en la última jornada se espera votar en general la iniciativa. De aprobarse en la comisión, el proyecto quedará en condiciones de pasar a la sala del Senado.
El reinicio del debate se habría dado tras gestiones directas de la ministra de Salud, Ximena Aguilera, quien, según consignó La Tercera, presionó a los senadores para dar prioridad al tema.
Si bien el proyecto concita apoyo transversal en la opinión pública, dentro del Congreso persisten posturas divididas, especialmente en sectores conservadores que insisten en reforzar los cuidados paliativos antes de legislar sobre la eutanasia.
De esta forma, Chile se encamina nuevamente a un debate legislativo que podría marcar un hito en materia de derechos y libertades individuales, acercándose a lo que ya han aprobado países como España, Bélgica y Colombia.