Un manto de incertidumbre se cierne sobre el esperado proyecto de tren que busca conectar la región de Valparaíso con Santiago. La futura administración del presidente electo José Antonio Kast advirtió que la compleja situación fiscal del país obligará a reevaluar diversas iniciativas de infraestructura, especialmente aquellas que aún no presentan avances concretos.
La señal fue entregada por Martín Arrau, encargado de Infraestructura del próximo gobierno, en entrevista con El Mercurio de Valparaíso. En la ocasión, el futuro personero señaló que el escenario económico que heredará la nueva administración es estrecho, por lo que será necesario revisar con cautela el destino de proyectos que todavía se encuentran en etapas iniciales o con procesos inconclusos.
Entre ellos figura el tren Valparaíso–Santiago, una iniciativa largamente anhelada por autoridades regionales y habitantes de la zona, que prometía mejorar la conectividad, reducir tiempos de traslado y descongestionar las rutas viales entre ambas regiones. Sin embargo, el proyecto enfrenta actualmente una licitación detenida debido a una disputa ante el Tribunal de Contratación Pública, lo que ha frenado su avance.
Desde distintos sectores se reconoce que el anuncio genera preocupación, especialmente considerando la relevancia estratégica que tendría esta obra para el desarrollo regional y la calidad de vida de miles de personas que a diario se desplazan entre Valparaíso y la capital. Aun así, desde el entorno del presidente electo recalcan que ninguna decisión está tomada y que la revisión apunta a priorizar el uso responsable de los recursos públicos.
Por ahora, el futuro del tren permanece en suspenso, a la espera de definiciones concretas por parte del nuevo gobierno, en un contexto donde las expectativas ciudadanas chocan con las restricciones presupuestarias del país.