El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, volvió a afirmar que su país “nunca abandonará el territorio de Gaza”, reabriendo el debate sobre el futuro del enclave palestino y las perspectivas de estabilidad tras los acuerdos de alto el fuego alcanzados en octubre de 2025.
Las declaraciones fueron realizadas durante una conferencia educativa, instancia en la que Katz sostuvo que Israel “no se retirará por completo” de la Franja y planteó la posibilidad de establecer presencia militar permanente y estructuras operativas en el norte de Gaza, cuando —según sus palabras— “llegue el momento adecuado”.
Este pronunciamiento se produce pocos días después de que el propio Ministerio de Defensa relativizara afirmaciones similares, aclarando que estas se referían exclusivamente a criterios de seguridad y que el gobierno israelí no mantiene una política oficial de reinstalar asentamientos en el territorio gazatí.
Las palabras de Katz contrastan con el plan de alto el fuego impulsado por Estados Unidos, el cual contempla una retirada progresiva de las fuerzas israelíes, el desarme de las milicias palestinas, la reconstrucción de Gaza y la creación de una autoridad de transición como pasos clave para avanzar hacia la estabilidad.
La insistencia del ministro en mantener una presencia prolongada en la Franja pone en evidencia tensiones internas dentro del gobierno israelí y diferencias respecto a la implementación efectiva del acuerdo, generando dudas sobre su viabilidad a mediano plazo.
Este escenario ha despertado preocupación en la comunidad internacional y en actores regionales, quienes advierten que una presencia militar sostenida de Israel en Gaza podría dificultar el proceso de estabilización y agravar la frágil situación humanitaria en el enclave, tras años de conflicto y devastación.