La Revisión Técnica es un trámite obligatorio en Chile que tiene como finalidad verificar el estado mecánico, de seguridad y de emisiones contaminantes de los vehículos motorizados que circulan por el país.
Para ordenar la atención en las plantas revisoras, el proceso se rige por un calendario mensual establecido según el último dígito de la placa patente. Durante el mes de enero, corresponde realizar la revisión a los vehículos cuya patente termina en 9, mientras que en febrero será el turno de aquellos finalizados en 0. En tanto, los meses de marzo y diciembre no cuentan con dígito asignado y están destinados principalmente a vehículos rezagados y al transporte de carga y pasajeros.
Para realizar el trámite sin inconvenientes, los conductores deben presentarse con la documentación vigente. Entre los documentos exigidos se encuentran el Permiso de Circulación (excepto en vehículos nuevos), el Certificado de Revisión Técnica anterior —o una declaración jurada simple en caso de extravío— y los certificados de emisiones, según corresponda.
Las autoridades reiteraron que circular con la revisión técnica vencida constituye una infracción a la Ley de Tránsito y puede derivar en multas que van desde 1 a 1,5 UTM, además del retiro del vehículo de circulación y su traslado a corrales municipales, generando costos adicionales para los conductores.
El llamado es a respetar el calendario vigente y realizar el trámite con anticipación, con el fin de evitar sanciones y contribuir a una circulación más segura en las calles del país.