Con solo 15 años, el joven filipino Angelo Casimiro desarrolló una innovadora plantilla inteligente capaz de generar electricidad a partir del simple acto de caminar, transformando la presión del talón en energía limpia y utilizable.
El dispositivo se instala dentro del calzado y permite producir hasta 400 mAh tras aproximadamente ocho horas de uso, energía suficiente para alimentar luces LED, relojes o incluso cargar teléfonos móviles básicos. Durante pruebas experimentales, la tecnología logró iluminar viviendas, evidenciando su potencial para comunidades rurales sin acceso constante a la red eléctrica.
Casimiro explicó que su motivación principal no fue solo crear una innovación tecnológica, sino llevar electricidad a sectores olvidados de Filipinas, donde millones de personas aún viven sin suministro eléctrico estable.
El proyecto demuestra que las soluciones energéticas más efectivas no siempre dependen de grandes infraestructuras, sino de aprovechar acciones cotidianas, como caminar, para generar impacto social y ambiental.
Cada paso se convierte en energía.
Cada paso, en una nueva oportunidad.