El pasado 23 de enero se inauguró en pleno Desierto de Atacama la obra “El Gigante Vestido”, una impactante intervención artística que recreó a gran escala el emblemático geoglifo del Gigante de Atacama, uno de los vestigios arqueológicos más reconocidos del norte del país.
La obra fue realizada utilizando aproximadamente 5.500 prendas de vestir con trazabilidad, dispuestas cuidadosamente para dar forma a la figura, alcanzando una extensión cercana a los 86 metros. La intervención tuvo un carácter temporal y fue concebida como una acción artística efímera, respetuosa del entorno y del valor patrimonial del territorio.
Según explicaron sus impulsores, el proyecto buscó invitar a la reflexión sobre el impacto del consumo masivo, particularmente de la industria textil, en territorios que poseen una profunda carga histórica, cultural y simbólica. A través de esta acción, se pretendió generar conciencia sobre la relación entre el consumo contemporáneo y la huella que deja en el medioambiente y en espacios de alto valor patrimonial.
Una vez finalizada la intervención, la obra fue desmontada completamente, y los textiles utilizados fueron trasladados a una planta de reciclaje, asegurando que la iniciativa no dejara residuos ni afectara el ecosistema del desierto.
“El Gigante Vestido” se suma así a una serie de propuestas artísticas que utilizan el paisaje como soporte para promover debates urgentes sobre sostenibilidad, memoria y responsabilidad social, destacando el poder del arte como herramienta de conciencia ambiental y cultural.