La economía chilena alcanzó un punto de inflexión clave este viernes tras la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero. Según informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la inflación anual retrocedió hasta el 2,8%, logrando romper la barrera del 3% por primera vez desde mediados de 2021 y situándose, incluso, ligeramente por debajo de la meta establecida por el Banco Central.
Durante el primer mes de 2026, el IPC registró una variación mensual del 0,1%, cifra que se alineó con las expectativas del mercado. Este resultado fue impulsado por la estabilización en los precios de alimentos y una baja en los costos de energía, compensando los aumentos estacionales propios del periodo estival en el sector turismo y transporte.
Este descenso consolidado de la inflación representa un alivio directo para el costo de vida y otorga un mayor espacio al Banco Central para evaluar futuras reducciones en la Tasa de Interés de Política Monetaria (TPM). Con estos datos, la actual administración entrega una economía con la estabilidad de precios recuperada tras el ciclo inflacionario post-pandemia.