Una investigación federal en Estados Unidos dejó al descubierto a una banda compuesta por ciudadanos chilenos que logró sustraer 5,5 millones de dólares desde cajeros automáticos en distintos estados del país.
Según los antecedentes del caso, el grupo operaba bajo una modalidad altamente planificada. Utilizaban disfraces y caracterizaciones para evadir cámaras de seguridad y evitar levantar sospechas mientras intervenían técnicamente las máquinas pertenecientes a diversas entidades bancarias.
Cómo operaban
De acuerdo con los informes policiales:
-
Aplicaban técnicas avanzadas de manipulación electrónica en los cajeros.
-
Extraían grandes sumas de dinero en pocos minutos.
-
Utilizaban cambios de apariencia y vestimenta para dificultar la identificación.
-
Parte del dinero financiaba un estilo de vida de lujo.
-
Otra parte era enviada a Chile mediante distintos mecanismos de transferencia para intentar ocultar el rastro de los fondos.
El operativo culminó con la captura de los involucrados, tras meses de seguimiento y coordinación entre agencias federales.
Impacto del caso
Este hecho vuelve a poner en el foco las redes delictuales conocidas como “lanzazos internacionales”, que han generado preocupación por el impacto en la imagen de viajeros chilenos en el extranjero.
Autoridades estadounidenses destacaron que la organización logró burlar durante meses sistemas de vigilancia avanzados, gracias a su nivel de planificación, uso de disfraces y tácticas de distracción.