En los últimos meses se han viralizado en redes sociales videos de personas caminando en cuatro patas, usando máscaras de animales o accesorios como colas en plazas y parques. Estas prácticas están vinculadas a comunidades conocidas como Therians y Furries, fenómenos que han generado debate en torno a la expresión de identidad en espacios públicos.
Los Furries forman parte de una subcultura que gira en torno a personajes animales con características humanas. Muchos de sus integrantes participan a través de disfraces, ilustraciones, videojuegos o encuentros temáticos. Para ellos, se trata de una actividad creativa y social.
En tanto, los Therians señalan sentir una conexión profunda emocional o espiritual con un animal específico, el cual consideran parte de su identidad. Algunas personas dentro de este grupo expresan esa identificación imitando movimientos o utilizando elementos representativos.
Debate en la comunidad
Mientras algunos defienden estas manifestaciones como una forma legítima de expresión personal y construcción de comunidad, otros cuestionan su realización en espacios públicos, señalando que pueden generar incomodidad o confusión entre quienes no conocen el contexto.
Especialistas en cultura digital coinciden en que internet ha permitido visibilizar subculturas que antes permanecían en círculos más cerrados, ampliando las formas en que las personas expresan su identidad.
El fenómeno continúa creciendo en plataformas como TikTok e Instagram, donde este tipo de contenidos suma miles de visualizaciones y comentarios, reflejando un debate que sigue abierto en la opinión pública.