La justicia confirmó la condena contra ocho exconscriptos del Regimiento Cazadores de Valdivia por el homicidio de su compañero José Gastón Buchhorsts Fernández, quien tenía solo 18 años al momento de los hechos.
El crimen ocurrió entre septiembre y noviembre de 1973. Según la investigación, el joven fue acusado de desertor y ejecutado por sus propios camaradas. Su cuerpo fue enterrado en una fosa que él mismo debió cavar en los faldeos del Volcán Villarrica.
La sentencia fue ratificada en fallo unánime por la Corte de Apelaciones de Temuco, confirmando lo resuelto por el ministro en visita extraordinaria Álvaro Mesa Latorre.
Cuatro de los condenados deberán cumplir 7 años de presidio efectivo por homicidio calificado. Los otros cuatro recibieron penas de 5 años, que cumplirán bajo el régimen de libertad vigilada intensiva.
Todos los sentenciados actualmente superan los 70 años.
El caso vuelve a poner sobre la mesa hechos ocurridos al interior de unidades militares tras el golpe de Estado de 1973, y refleja cómo, pese al paso del tiempo, las causas por violaciones a los derechos humanos continúan avanzando en los tribunales.