Un hecho poco habitual se vivió en el Liceo José Victorino Lastarria, donde la propia comunidad educativa logró repeler un intento de ataque al interior del recinto.
Según los antecedentes, profesores y estudiantes se organizaron para enfrentar y expulsar a un grupo de encapuchados que ingresó al establecimiento portando bombas molotov y overoles blancos, evitando que interrumpieran la jornada escolar.
Tras el incidente, al revisar las dependencias del liceo, se encontraron artefactos incendiarios ocultos, entre ellos bombas molotov listas para ser utilizadas, además de fuegos artificiales, lo que confirmó la gravedad de la situación.
A raíz de estos hechos, se realizó una denuncia inmediata para resguardar la seguridad de la comunidad educativa y dar inicio a la investigación correspondiente.
Con el avance de las diligencias, se logró identificar a dos menores de edad, de 13 y 15 años, como presuntos involucrados en los desórdenes.
El caso reabre el debate sobre la seguridad en los liceos, pero también pone en foco la reacción de la propia comunidad escolar, que actuó de manera organizada para evitar un hecho de mayor gravedad.