Un positivo balance realizó Esval al cierre de la temporada invernal, luego de que los principales embalses de la Región de Valparaíso alcanzaran en conjunto un 42% de llenado, consolidando el nivel de reserva más alto registrado durante los últimos diez años.
El escenario responde principalmente a las intensas precipitaciones registradas durante 2026, que permitieron una importante recuperación de las reservas de agua en distintos puntos de la región. A esto se suman obras de infraestructura destinadas a fortalecer la seguridad hídrica, entre ellas la conducción reversible Aromos-Concón, que permite aprovechar de mejor manera los recursos disponibles.
Uno de los principales resultados se observa en el embalse Los Aromos, considerado una de las principales reservas para el abastecimiento del Gran Valparaíso. Actualmente, el embalse alcanza un 97% de su capacidad, con más de 34,1 millones de metros cúbicos de agua almacenada.
A este escenario se suma el Tranque La Luz de Placilla, que se encuentra a su máxima capacidad con aproximadamente 5,9 millones de metros cúbicos, mientras que el Lago Peñuelas acumula más de 16 millones de metros cúbicos.
Proyección favorable para el suministro
Desde Esval destacaron que los actuales niveles de reserva permiten enfrentar con mejores condiciones los meses de mayor demanda de agua potable.
El gerente regional de la sanitaria, Alejandro Romero, señaló que este escenario entrega mayor seguridad para mantener la continuidad del suministro durante el verano y permite proyectar condiciones favorables para toda la temporada 2027.
La compañía también destacó el trabajo desarrollado durante los últimos años para enfrentar los efectos de la sequía y fortalecer la infraestructura hídrica regional. Desde 2020, Esval asegura haber destinado más de $104.000 millones a obras relacionadas con resiliencia hídrica y gestión de cuencas, en coordinación con autoridades y comunidades de regantes.
Superávit de precipitaciones en distintas comunas
Las condiciones favorables de los embalses están relacionadas también con el comportamiento de las precipitaciones durante este año.
De acuerdo con los antecedentes entregados por Esval, algunas localidades de la región presentan importantes superávits pluviométricos. En Valparaíso se acumulan 356 milímetros, mientras que San Felipe registra 296 milímetros y Petorca, 241 milímetros.
Otro factor relevante corresponde a la acumulación de nieve en la cordillera. En la estación de Portillo se han registrado aproximadamente 1.490 milímetros de acumulación nival, reserva que puede contribuir al caudal de los ríos y sistemas que abastecen a la región durante los meses más cálidos.
Un escenario diferente al de años anteriores
La recuperación de las reservas representa un cambio significativo respecto de los períodos marcados por la escasez hídrica que afectó durante años a la Región de Valparaíso.
Con Los Aromos prácticamente lleno y otros sistemas con niveles elevados de almacenamiento, la sanitaria enfrenta el inicio de la temporada de mayor consumo con una situación de reservas más favorable.
De todas formas, Esval mantiene el llamado a realizar un uso responsable del agua, considerando que la disponibilidad hídrica depende tanto de las precipitaciones y la acumulación de nieve como de la evolución de las condiciones climáticas durante los próximos meses.