La cantante nacional María José Quintanilla protagonizó una jornada marcada por la emoción durante el primero de sus tres conciertos programados en el Santander Arena, donde se presentó ante un recinto completamente lleno y repasó parte de los grandes éxitos que han marcado su trayectoria.
Durante el espectáculo realizado el domingo 4 de octubre, la artista hizo una pausa para dedicar un especial reconocimiento a su madre, Ana María Sandoval, a quien destacó por el papel fundamental que desempeñó durante sus primeros años en la música.
Quintanilla recordó que, cuando comenzó su carrera artística, todavía no contaba con redes de contacto ni con el respaldo de una estructura dentro de la industria musical. En ese período, su madre se convirtió en una de sus principales fuentes de apoyo, acompañándola durante el inicio de un camino que posteriormente la llevaría a consolidarse como una de las voces reconocidas de la música popular chilena.
Un recuerdo ligado a sus primeros años
Uno de los momentos especiales de la jornada se produjo cuando María José Quintanilla interpretó “Zingara”, canción vinculada a los primeros viajes internacionales que realizó durante el comienzo de su trayectoria profesional.
La interpretación dio paso al homenaje a su madre, a quien la cantante agradeció públicamente por el acompañamiento y apoyo que le ha entregado a lo largo de los años.
El reconocimiento fue recibido con aplausos por parte del público que llegó hasta el recinto capitalino, convirtiéndose en uno de los momentos más emotivos de la presentación.
El concierto marcó además el inicio de una serie de tres presentaciones programadas por la artista en el Santander Arena, donde continuará celebrando junto a sus seguidores una carrera que comenzó desde muy joven y que se ha extendido por más de dos décadas.