El Gobierno de Brasil destacó un acuerdo político que permitirá avanzar en la reducción progresiva de la jornada laboral y en el reemplazo del sistema de trabajo 6×1 por un régimen 5×2, una histórica demanda impulsada por sindicatos y organizaciones de trabajadores.
El ministro de Relaciones Institucionales, José Guimaraes, calificó el avance como “otra conquista construida por la lucha del pueblo brasileño”.
“Es una agenda histórica en defensa de la dignidad, de la calidad de vida y de los derechos de la clase trabajadora”, señaló la autoridad.
Según informaron medios brasileños, el presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, explicó que la transición comenzará 60 días después de la promulgación de la Propuesta de Enmienda Constitucional, aunque previamente debe ser aprobada tanto por la Cámara de Diputados como por el Senado.
La iniciativa contempla una reducción inicial de la jornada semanal de 44 a 42 horas durante el primer periodo de implementación.
Posteriormente, se aplicará el reemplazo del tradicional sistema laboral 6×1 —seis días de trabajo por uno de descanso— por el esquema 5×2, considerado uno de los principales objetivos de las organizaciones sindicales del país.
El debate sobre jornadas laborales y calidad de vida ha tomado fuerza en distintos países de América Latina, en medio de discusiones sobre productividad, salud mental y equilibrio entre vida personal y trabajo.