La denominada “Ley Valentín”, que establece nuevas medidas de seguridad para prevenir caídas accidentales desde edificios y viviendas en altura, ya es una realidad luego de su publicación en el Diario Oficial.
La normativa lleva el nombre de Valentín Brain Gutiérrez, un niño de cinco años que falleció en mayo de 2025 tras caer desde el piso 13 de un edificio ubicado en San Pedro de la Paz, en la Región del Biobío.
Tras la muerte del menor, su familia impulsó una iniciativa destinada a establecer mayores medidas de protección en edificios y departamentos, especialmente respecto de ventanas y otros espacios que pudieran representar un riesgo de caída.
El caso de Valentín abrió un debate sobre las condiciones de seguridad existentes en viviendas ubicadas en altura y la necesidad de establecer medidas preventivas que reduzcan este tipo de accidentes.
Con la publicación de la nueva normativa, se establecen disposiciones orientadas a fortalecer la seguridad en materia de copropiedad inmobiliaria, incorporando medidas destinadas a prevenir caídas accidentales.
La denominada Ley Valentín representa así el resultado de un proceso impulsado por la familia del menor y busca transformar una experiencia marcada por la tragedia en medidas de prevención que contribuyan a proteger especialmente a niños y niñas que viven en edificios.
La implementación de las nuevas disposiciones deberá considerar los procedimientos y plazos establecidos por la propia normativa, junto con las obligaciones que correspondan a las comunidades de copropietarios y otros actores involucrados.