Vecinos afectados denunciaron una situación que califican como grave: aseguran que fueron convocados a una reunión informativa en una capilla, pero que esta terminó con la firma de documentos que autorizaban la demolición de sus propias viviendas.
Según relatan, en ningún momento se les habría explicado claramente el contenido de los papeles, los que posteriormente habrían sido utilizados para avanzar en el proceso de demolición, en línea con lo instruido por el ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje.
Los damnificados acusan falta de transparencia y señalan que se sintieron presionados o confundidos al momento de firmar, lo que hoy los deja en una situación de alta incertidumbre respecto a sus hogares.
El caso ha generado preocupación entre los vecinos, quienes piden que se revisen los procedimientos y se garantice que las decisiones se tomen con información clara y consentimiento real.
En simple, lo que se presentó como una reunión informativa habría terminado con consecuencias mucho más profundas para las familias afectadas.