Miles de personas participaron en una nueva edición del tradicional chapuzón en las gélidas aguas subantárticas, una de las actividades más emblemáticas de la Patagonia que, año tras año, reúne a residentes y visitantes en torno a esta singular tradición.
La jornada se desarrolló en la Costanera, donde cientos de familias y turistas se congregaron para presenciar el masivo ingreso de los participantes al mar, desafiando las bajas temperaturas en un ambiente de alegría, música y celebración.
El evento se convirtió nuevamente en una verdadera fiesta popular, destacando por el entusiasmo de quienes se atrevieron a vivir la experiencia y por la gran cantidad de público que acompañó la actividad desde la orilla. Además del tradicional chapuzón, la jornada contó con diversas actividades recreativas que dieron vida a uno de los encuentros más esperados del invierno en la Patagonia.
Con el paso de los años, esta iniciativa se ha transformado en un importante atractivo turístico y cultural, fortaleciendo la identidad de la zona y convocando a miles de personas que llegan para ser parte de una experiencia única en uno de los paisajes más australes del mundo.