La Comisión Nueva Arquitectura del Estado, creada por el Gobierno de José Antonio Kast con el objetivo de revisar y proponer cambios a la estructura del aparato público, abrió un debate político debido a la composición de sus 12 integrantes.
Entre los principales cuestionamientos se encuentra la ausencia de representantes del Frente Amplio y del Partido Comunista, pese a que ambas colectividades cuentan con representación en el Congreso Nacional.
La crítica incluso surgió desde el interior de la propia comisión. La exministra Adriana Delpiano planteó reparos por la falta de representación política, señalando que “faltan miradas” y cuestionando que no estén presentes el Frente Amplio ni el Partido Comunista.
Desde el Frente Amplio también cuestionaron la conformación de la instancia. La diputada Gael Yeomans sostuvo que una reforma de esta magnitud, que busca generar cambios que puedan trascender al actual gobierno, debería contar con una representación más amplia de las distintas visiones políticas.
El debate se centra en que las conclusiones de la comisión podrían abordar modificaciones de largo alcance en la organización y funcionamiento del Estado, por lo que desde sectores opositores consideran relevante que exista participación de distintas fuerzas políticas.
Desde La Moneda, en tanto, defendieron el proceso de conformación de la comisión y explicaron que las invitaciones fueron realizadas de manera personal, priorizando la experiencia y conocimiento de los convocados respecto del funcionamiento del Estado.
¿Qué analizará la comisión?
La instancia tendrá un plazo de 120 días para elaborar propuestas destinadas a modernizar y reorganizar la administración pública.
Entre las materias que deberá estudiar se encuentran una eventual reducción o fusión de ministerios, la existencia de funciones que actualmente se encuentran duplicadas o superpuestas entre distintos organismos y una posible reasignación de recursos públicos.
La discusión se instala así no solo sobre las eventuales modificaciones que proponga la comisión, sino también sobre la necesidad de que una reforma de la estructura estatal cuente con un amplio respaldo político y considere distintas perspectivas antes de avanzar hacia cambios permanentes en el funcionamiento del Estado.