Una particular historia vinculada al mundo de los videojuegos llegó hasta los Guinness World Records. Una mujer escocesa de 78 años fue reconocida como la streamer de Fortnite más longeva del mundo, después de casi una década realizando transmisiones en directo.
Se trata de Bowie, quien comenzó a jugar Fortnite en 2017 luego de ver a uno de sus nietos disfrutar del popular videojuego. Lo que inicialmente fue una simple curiosidad terminó convirtiéndose en una afición que ha mantenido durante años.
Con la llegada y popularización del modo Battle Royale, Bowie continuó jugando y posteriormente comenzó a compartir sus partidas a través de transmisiones en línea, formando una comunidad que actualmente supera los 24 mil seguidores.
Su constancia durante casi nueve años le permitió convertirse en una figura particular dentro de la comunidad gamer y alcanzar un reconocimiento otorgado por Guinness World Records.
La historia de Bowie también refleja cómo los videojuegos han dejado de estar asociados exclusivamente a las generaciones más jóvenes, convirtiéndose en una forma de entretenimiento capaz de reunir a personas de distintas edades.
A sus 78 años, la streamer escocesa continúa conectándose para jugar y compartir con su comunidad, demostrando que no existe una edad límite para descubrir nuevas aficiones y formar parte del mundo digital.