Una llamativa y simbólica manifestación se realizó este lunes en las afueras del Palacio de La Moneda, donde un grupo de alcaldes llegó portando un ataúd para denunciar la profunda crisis que, según acusan, atraviesa la salud pública en el país.
La protesta buscó visibilizar el descontento de distintas autoridades comunales frente a la falta de recursos, las extensas listas de espera y las dificultades que enfrentan diariamente los municipios para responder a la demanda de atención de sus vecinos.
Con el ataúd como símbolo principal de la manifestación, los alcaldes señalaron que la salud pública “está muerta”, apuntando a un deterioro que afirman afecta especialmente a las comunas más vulnerables del país.
Durante la actividad, las autoridades comunales hicieron un llamado urgente al Gobierno para reforzar el financiamiento de la atención primaria y mejorar las condiciones en consultorios, CESFAM y hospitales, advirtiendo que la situación se ha vuelto insostenible para muchos municipios.
La protesta también buscó presionar al Ejecutivo para acelerar medidas concretas frente a la crisis sanitaria, en medio de crecientes reclamos ciudadanos por demoras en atenciones médicas, falta de especialistas y déficit de medicamentos en distintos centros de salud públicos.