Un curioso estudio realizado en Chile puso el foco en un hábito que, aunque poco comentado, estaría presente en distintos lugares de trabajo: utilizar el baño como un espacio para desconectarse de las exigencias de la jornada laboral.
La investigación, desarrollada en distintos entornos laborales, principalmente oficinas, call centers y áreas de back office, habría incluido mediciones de tiempo y encuestas anónimas a trabajadores.
Según sus resultados, algunos empleados reconocieron que aprovechan sus visitas al baño para tomarse un momento de tranquilidad, revisar el teléfono celular y alejarse temporalmente de llamadas, reuniones y supervisiones.
Uno de los datos que más llamó la atención es el tiempo que algunas personas permanecerían en el sanitario. De acuerdo con el estudio, en determinados casos las visitas llegarían a una hora, transformando este espacio en una especie de refugio frente a las presiones de la jornada.
La investigación incluso plantea que, en promedio, los trabajadores de los sectores analizados pasarían cerca del 25% de su jornada laboral dentro del baño, una cifra que, de confirmarse, abre una particular discusión sobre las condiciones y dinámicas de los espacios de trabajo.
Más allá de lo llamativo del dato, los investigadores vinculan este comportamiento con factores como el estrés, el agotamiento laboral y la necesidad de contar con momentos de privacidad durante la jornada.
Para algunos trabajadores, el baño se habría convertido así en uno de los pocos lugares donde sienten que pueden estar solos y desconectarse por algunos minutos.
El fenómeno vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que va mucho más allá del tiempo que una persona permanece en el baño: ¿qué tan sobrecargados se sienten los trabajadores para necesitar esconderse de su propia jornada laboral para poder descansar?